Como hemos dicho en post anteriores, para que el agua sea apta para el baño hay que revisar los niveles (pH y cloro entre otros) y hacer una buena limpieza. La cuestión que nos interesa en este post es saber cómo reponer la sal para que el clorador salino trabaje en las condiciones adecuadas.

Al igual que pasa con los niveles de cloro, hay que testar la cantidad de sal en disolución que hay en el agua de la piscina. Es importante que no baje para que el clorador salino funcione correctamente. Ten en cuenta que la sal no se evapora, pero que sí puede bajar su concentración si se hacen muchos contra-lavados del filtro. Si el nivel de sal es demasiado alto, hay que vaciar ligeramente la piscina y añadir agua. En todo caso, si se da una falta o un exceso de sal, puede deberse a que el clorador salino no esté funcionando a la potencia adecuada o que el sistema tenga algún problema. Incidencias que podremos solucionar echando mano de nuestra app SafePool365.

Otras tareas de mantenimiento diarias

  • Limpieza: hay que limpiar a diario las hojas e insectos acumulados en los skimmers. Si la piscina está en una zona libre de árboles y no cae tanta suciedad, el vaciado de los cestillos de los skimmers se puede hacer con menos frecuencia.
  • Control del pH: hay que medir a diario el pH del agua, sobre todo en las piscinas de sal porque la cloración salina tiende a aumentarlo. Debe situarse en valores cercanos a 7,2 para que no dañar a los bañistas y para mantener los aparatos en buen estado. Si el pH es bajo (el agua es ácida) el electrodo del clorador salino se deteriorará más rápidamente y pueden darse irritaciones en la piel y los ojos. En este caso habrá que aplicar líquido elevador (pH+). En cambio, si el pH es alto, el desinfectante perderá su efectividad y proliferarán las algas. En este caso, añadiremos líquido reductor (pH–).
  • Filtrado: conectaremos la depuradora unas 6 horas diarias. Por lo general, con la cloración salina la filtración debe estar funcionando durante más tiempo. Asegúrate de que el total del agua pase por el filtro dos veces al día.

Medir el pH en piscinas de agua salada

Lo ideal es que el clorador salino lleve incorporado un medidor y dosificador de pH que teste los valores para corregirlos cuando sea necesario. Se puede instalar uno automático que sea compatible con el clorador. Los dosificadores automáticos funcionan con un corrector de pH con base de ácido sulfúrico ya que el ácido clohídrico dañaría el equipo.

Dos tipos de analizadores:

  1. Químicos: estos kits de medición llevan unas pipetas para tomar muestras de agua que se ponen después sobre unos reactivos que cambian de color indicando acidez o alcalinidad. También hay reactivos en forma de tiras o de pastillas.
  2. Electrónicos: estos aparatos miden los valores de pH del agua al introducir en ella una varilla con un sensor. Pueden ser:
    • Analógicos: una aguja se mueve por un gráfico coloreado con los valores de acidez y alcalinidad marcados.
    • Digitales: los valores numéricos aparecen en una pantalla de fácil lectura.

Cuando el agua es ácida, se corrige añadiendo un elemento alcalino como por ejemplo bicarbonato de sodio o carbonato de sodio. Si hay que añadir ácido, ha a ser clorhídrico o sulfúrico diluido en grandes cantidades de agua. Nuestra app SafePool365 te indicará qué hacer en cada caso.

El uso de alguicidas, floculantes y cloro

  • Alguicidas: los añadiremos una vez hayamos llenado la piscina y hasta que el clorador salino esté produciendo cloro. También si vemos el agua verdosa.
  • Floculantes: sirven para aglutinar pequeñas partículas que se escapan a los filtros en elementos de mayor tamaño. Los cloradores salinos destruyen los residuos orgánicos cuando pasan por la célula de electrólisis.
  • Cloro: el clorador salino produce el cloro que necesita la piscina durante toda la temporada de baños.