Si tenemos una piscina con cloración salina, ¿vamos a tener que ocuparnos del mantenimiento del clorador de igual forma que si fuere una instalación de cloro? Como te puedes imaginar, la respuesta es sí. Hoy día, los equipos son muy fiables e incorporan varias funciones que facilitan mucho el mantenimiento. Si a esto le sumamos nuestra app SafePool365, no hay motivo para que mantener nuestra piscina salina en perfecto estado sea algo complicado. 

Tenemos a nuestro alcance avances tan revolucionarios como las células cloradoras autolimpiables. Su funcionamiento es muy sencillo. La polaridad de la corriente se invierte cada determinado tiempo con el objetivo de que la suciedad se desprenda de los electrodos de modo natural, gracias al efecto de la electrólisis. En algunos casos, la cal u otros minerales se terminan por acumular sobre los electrodos, formando sedimentos que cubren las placas metálicas y disminuyendo en conclusión la producción de cloro. Esto pasa con más frecuencia si el agua tiene un alto contenido en cal, lo que hace que los equipos electrónicos se averíen. Esto también puede pasar en los cloradores salinos. Ante una avería, el equipo puede dejar de producir o, por el contrario, se puede disparar la producción de cloro, algo peligroso para los bañistas. Si desaparece, aparecerán algas y el agua se pondrá verde.  

Medir el agua con equipos automáticos

Aunque nuestro equipo tenga funciones y sensores que miden los parámetros del agua (cloro, sal, pH), en SafePool365 te recordamos que es recomendable medir igualmente el agua al menos una vez por semana. 

Si el pH está muy bajo, el agua estará transparente, incluso aunque tenga muy poco cloro. Recuerda que un agua muy ácida suele ser perjudicial para las algas ya que no se reproducen. El problema es cuando por ejemplo se caen piezas de gresite, piedra de las orillas o del suelo de alrededor de la piscina. No en vano, el ácido ataca a la piedra, al cemento y a sus derivados. Por eso, una avería que provoque una bajada brusca del pH puede venir motivada por una sonda descalibrada. Puede llegar a ser preciso vaciar la piscina y acometer trabajos de albañilería. 

Pautas de mantenimiento de una piscina de sal 

El mantenimiento que necesitan los equipos de cloración salina es mínimo. Es sencillo hacer un mantenimiento periódico que garantice que los equipos rendirán correctamente. 

Lo primero es lo que hemos repetido muchas veces en este blog: medir el agua. El cloro debe tener un nivel de 0,5 a 1ppm y el pH debe ser entre 7 y 7,4. Con estos valores tendremos un agua limpia y saludable. Es clave además comprobar que no haya fugas de agua ni entradas de aire. Tendremos que echar mano además del regulador de pH para medir el agua e inyectar ácido cuando sea necesario.