¿Has notado que tu piscina pierde agua de forma constante? ¿Crees que puede tratarse de una fuga de agua? En este post queremos darte una serie de pautas para detectar una fuga en la piscina y saber cómo repararla echando mano siempre de los consejos que te dé nuestra nuestra app SafePool365.

Está claro que, cuando hablamos del mantenimiento de la piscina, uno de los mayores problemas a los que nos podemos enfrentar es una fuga de agua. Una pérdida de agua se traduce en una pérdida económica, mayor o menor, pero pérdida al fin y al cabo. Ante la duda, lo primero que tenemos que hacer es asegurarnos si realmente la piscina tiene una fuga.

¿Cómo detectarla? 

Por regla general, una piscina puede perder entre 2 y 3 centímetros de agua a la semana por causas climatológicas, como la evaporación fruto del calor, o por fallos en el sistema de filtrado. Si la pérdida es mayor, seguramente se trate de una fuga y habrá que intervenir con celeridad. 

Como decimos, el primer paso es la observación. Has de comprobar si alrededor de la piscina hay zonas húmedas, hundidas o corroídas. También existen dos trucos a los que podemos recurrir para asegurarnos de que no tenemos una pérdida de agua.

  1. Cinta adhesiva: colocamos una marca en la pared de la piscina, al nivel del agua y esperamos 24 horas. Si el nivel del agua baja más de un centímetro, es que tenemos una fuga.
  2. Cubo de agua: llenamos un cubo de agua al nivel del agua de la piscina y lo colocamos en los escalones o donde puedan estar ambos niveles a la misma altura. Lo dejamos 24 horas y, si observamos que el nivel del agua de la piscina ha bajado más de un centímetro en comparación con el nivel del cubo, seguramente tengamos una fuga.

Diferentes tipos de fugas en la piscina

  • Grietas o fisuras: las grietas son aberturas o quebraduras largas y estrechas que aparecen en el material del vaso de la piscina. Por el paso del tiempo y los movimientos por el empuje del agua y de la tierra se van formando esas fisuras en la estructura del vaso.

 

  • Daños hidráulicos: los que se producen en el circuito de filtración y bombeo, de llenado y vaciado de la piscina. Son las fugas más frecuentes y para repararlas es necesario realizar pruebas de presión, sección por sección. Un trabajo que ha de realizar un técnico especializado. Nuestra app SafePool365 te indicará qué hacer en cada caso. 

Ya sabes, ante la más mínima sospecha de que pueda existir una fuga, lo primero es observar el filtro, la bomba, tuberías y las válvulas. Para ello encenderemos la depuradora. Si se pierde agua con la depuradora encendida, es posible que sea un problema de alguna de las piezas del circuito de impulsión como tuberías o juntas. Si se pierde menos agua con la depuradora encendida, puede ser un problema del sistema de extracción (skimmers, sumideros…). Por último, si se pierde la misma cantidad de agua con la depuradora encendida que apagada, lo más probable es que sea una grieta o fisura en la estructura del vaso.